En enero de 2019, el fotógrafo Roberto Mata anunció en su Instagram el reto “Una foto por día por 28 días”, con premios para los primeros lugares. Cada mañana publicaban el tema del día y, en más de una ocasión, tocaba primero averiguar qué significaba. Luego venían las horas de pensar ideas, buscar opciones, o simplemente intentar que saliera algo medianamente aceptable para no fallar. No perder ni un solo día era requisito indispensable para optar a los premios… y también para la validación personal de mantenerse disciplinado.
Hubo días en los que me tocó llevar la cámara a la oficina y hacer la foto en algún momento libre; otros días implicaron llegar a casa y pasar minutos —o horas— armando un pequeño escenario. Fue un verdadero maratón y, como en uno de 42 km, incluso si se llega de último, la satisfacción de completar cada kilómetro es la mayor recompensa. Ir tachando cada día en el calendario, manteniendo la racha intacta, era un premio cotidiano. Y llegar al día 28, subir la foto final, se sintió como alcanzar la cima de una montaña después de 28 días de ascenso.
Para el reto de 2020 llegué a preparar una serie temática basada en lápices, bolígrafos, borradores y sacapuntas… pero ese año el reto ya no regresó. Y así se mantuvo hasta que, finalmente, en 2025 anunciaron su retorno para febrero de 2026.
Mientras llega ese momento, comparto aquí el trabajo que realicé en 2019
Día 01: una señal, esperada
Día 02: una triscaidecafobia aguda
Día 03: una dote, moderada
Día 04: un estafermo
Día 05: un caso de la vida real
Día 06: un control + Z
Día 07: un viaje corto a escote
Día 08: un directo a la cárcel
Día 09: una sociedad de responsabilidad limitada
Día 10: una pesadilla prolija
Día 11: un parto asistido
Día 12: un boca a boca
Día 13: un servicio pro bono
Día 14: un alto al fuego
Día 15: un piedra papel o tijeras
Día 16: un fotón
Día 17: un nuevo testamento
Día 18: un número primo
Día 19: un saldo insuficiente
Día 20: una caída de Troya
Día 21: un altoparlante introvertido
Día 22: un presione cualquier botón para empezar
Día 23: un magno evento
Día 24: un modus operandi
Día 25: un bebé a bordo
Día 26: una lluvia de ideas
Día 27: un ejercicio estocástico
Día 28: un fin que justifica los medios